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Tomelloso, Ciudad- Real ..., Spain

martes, 11 de junio de 2019

TOMELLOSO PEQUEÑA HISTORIA 1ª Parte

T
omelloso es una ciudad y un municipio español situado en el noreste de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Se ubica en el centro geográfico de la región natural de La Mancha y se trata del municipio con mayor población de la comarca, el octavo de Castilla-La Mancha y el número 187 a nivel nacional.
El término municipal es prácticamente llano en toda su extensión, salvo en el sureste, donde se eleva suavemente para dar paso a la altiplanicie del Campo de Montiel. Presenta grandes extensiones de cultivo de vid y, en menor medida, de cereal, olivar y cultivos de regadío. La presencia de árboles es escasa. No está atravesado nada más que por el río Córcoles, si bien presenta varias cañadas de arroyada evidentes solo en épocas de fuertes lluvias. El término está atravesado desde la Edad Media por un ramal de la Cañada Real Conquense.
Limita al norte con Pedro Muñoz; al este, con Socuéllamos; al sur, con Argamasilla de Alba y Alhambra; y al oeste, con Campo de Criptana y Arenales de San Gregorio.

Historia.  Hasta el siglo XVI. Orígenes y asentamientos previos.
La Carta Arqueológica de Tomelloso muestra la presencia de asentamientos paleolíticos, de la Edad de Bronce,delHierro, romana y árabe en el término municipal de Tomelloso con antelación a su poblamiento definitivo a partir de 1530.

Durante la época romana, se tiene constancia de que el término municipal estuvo poblado, existiendo alguna villa romana para el aprovechamiento agrícola y ganadero. Igual constancia existe sobre la existencia de alguna alquería durante la dominación musulmana. Cuando los cristianos consiguieron empujar a los musulmanes más al sur, a partir de la victoria en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212), el actual término municipal de Tomelloso pasó a depender de la Orden Militar de Santiago tras la Concordia celebrada con la Orden de San Juan en 1237.
Por el actual casco urbano de Tomelloso se cruzan dos importantes rutas de la Mesta: la Cañada Real Conquense, utilizada por el ganado trashumante para desplazarse hacia los valles de Alcudia y Los Pedroches desde las tierras de Cuenca, y el camino real que comunicaba Toledo con Murcia.
La primera vez que se cita a Tomelloso en la documentación, en concreto se cita al paraje de "Los Tomillosos", es en una visita de la Orden Militar de Santiago a Socuéllamos en 1494.
Siglos XVI-XVIII. La aldea de "El Tomilloso".
Conforme se informa en la página web del Ayuntamiento de Tomelloso, esta ciudad se comenzó a poblar en 1530 en tierras baldías de la villa de Socuéllamos, en torno a un viejo pozo utilizado por los pastores de la zona para abrevar a sus ganados (el pozo Tomilloso), y al lado de los restos de un antiguo villar. La aldea se comienza a poblar con unas quinterías de labor de vecinos de Socuéllamos con el fin de explotar las tierras del lugar a las que pronto se unirían nuevas quinterías de vecinos de villas cercanas. El suelo donde ve su origen Tomelloso pertenecía a la Orden de Santiago y a su encomienda de Socuéllamos. Es por tanto Tomelloso desde su nacimiento un lugar de señorío, dependiente de una de las órdenes militares más importantes de la península ibérica, a la que estaría adscrito hasta la supresión de estas instituciones en el siglo XIX.
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n 1565 esos primeros pobladores, aumentados con nuevos propietarios y con jornaleros atraídos por la posibilidad de obtener trabajo, consiguen facultad para poder tener ayuntamiento, alcaldes y regidores, pero siempre bajo la autoridad de la villa de Socuéllamos.
Pocos años después, en 1589, y previo pago de una determinada cantidad de maravedís a la Corona, Tomelloso va a conseguir su independencia de Socuéllamos, haciéndose villa de por sí y pudiendo gozar de la jurisdicción civil y criminal en idénticas condiciones que el resto de las villas de la Orden de Santiago. Socuéllamos, atento a las pérdidas que tal independencia podría suponer en sus rentas, así como al hecho de que una buena parte de su término se había desgajado para ser dado a Tomelloso como término municipal, apeló esta concesión de independencia. Tras varias pujas y un engorroso proceso judicial ante el Consejo de Hacienda, Tomelloso pierde su independencia en 1592, volviendo a depender de Socuéllamos y de sus justicias, aunque conservando una jurisdicción limitada para pleitos de poca cuantía.

En esta situación de pedanía de Socuéllamos se mantendrá Tomelloso hasta el siglo XVIII, en que la pujanza de la población, el hecho de haber sobrepasado en habitantes a su matriz y los agravios a los que se veían sometidos sus vecinos, motivó una nueva petición de exención de villazgo, que le fue concedida finalmente en 1758. Ahora bien, diferencias en cuanto al término adjudicado a la nueva villa, así como al pago indemnizatorio a Socuéllamos, dilataron la efectividad de esta independencia hasta 1769, en que conciliadas las dos villas lograron un acuerdo definitivo que puso fin a más de doscientos años de dependencia de Tomelloso de Socuéllamos.
Durante el largo intervalo de tiempo que transcurrió desde la pérdida de la primera independencia hasta la consecución de su definitiva exención, Tomelloso se va a beneficiar del declive de Socuéllamos y Argamasilla de Alba para aumentar su población. Esto fue así por graves problemas de inundaciones y mortandades acaecidas en Socuéllamos durante el siglo XVII, así como la marcha de familias importantes de la villa de Argamasilla de Alba que habían impulsado su inicial crecimiento, los cuales propiciaron que buena parte de su población las abandonase recalando bastantes de ellos en Tomelloso.
Siglos XVIII-XIX. Crecimiento y desarrollo de Tomelloso.
Plaza e Iglesia 1874
También durante el siglo XVIII va a experimentar Tomelloso un cambio en su fuente principal económica, vinculada desde su nacimiento a la explotación cerealística de sus tierras. Así, desde mitad de ese siglo se va a empezar a introducir la vid entre sus cultivos, si bien al principio de forma tímida, hasta alcanzar su etapa de apogeo durante el último cuarto del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, en que se va a convertir prácticamente en un monocultivo. El detonante de la enorme expansión del cultivo de la vid en Tomelloso y en La Mancha en general no fue otro que la muy desastrosa plaga de filoxera que afectó a los viñedos franceses en la segunda mitad del siglo XIX, y que en cambio sí fue bien soportada por las vides de La Mancha, con lo que la subsiguiente necesidad de atender a un mercado que se


había quedado totalmente desabastecido propició un considerable filón económico para esta comarca.
La necesidad de nueva mano de obra para hacer frente a la ingente cantidad de tierras plantadas de vid en Tomelloso y pueblos comarcanos, propiedad muchas de ellas de vecinos de Tomelloso, hizo que importantes recursos humanos recalaran nuevamente en esta población desde finales del siglo XIX y durante todo el primer tercio del siglo XX, superando Tomelloso ya en la década de 1920 la cifra de 20.000 habitantes y consiguiendo, previa petición de su Ayuntamiento, el título de ciudad en 1927.
La enorme producción vínica, unida a las pésimas vías de comunicación de la localidad, propiciaron el desarrollo de gran número de alcoholeras desde finales del siglo XIX hasta mitad del siglo XX, las cuales mediante destilación alcohólica reducían el volumen de la producción vínica facilitando así su transporte y comercialización. Estas alcoholeras, en un primer momento propiedad de vecinos de
Un día de Mercado, Siglo pasado
Tomelloso y más tarde de importantes empresas del sector alcoholero nacional, llevaron a Tomelloso a ser el primer productor de alcohol vínico del mundo a mitad del siglo XX, posición que sigue ocupando hoy en día.

Siglos XX-XXI. Tomelloso en la actualidad.
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 partir de la década de 1950, la crisis del campo aparejada a su progresiva mecanización mermaron la población de Tomelloso en torno a un 15% desde el máximo de 32.000 habitantes censados en 1954, aunque la puesta en funcionamiento del embalse de Peñarroya en 1959, en la cabecera del Guadiana, propició que nuevos cultivos, hasta entonces prácticamente vedados por el clima estepario de la zona, fueran haciéndose un hueco cada vez más importante dentro del monocultivo de la vid, como fue el caso del melón, que acabaría dando renombre a la población fuera de sus fronteras comarcales.
A partir de finales de la década de los 80 del siglo XX la pequeña y mediana industria experimentan, fruto del carácter emprendedor de sus vecinos, un auge notable, sobresaliendo sobre las demás localidades de su alrededor, pero siempre grabadas por la escasa o casi nula implantación de servicios de las administraciones públicas en la localidad, en clara desventaja con respecto a otras poblaciones de similar tamaño de La Mancha.
Con la llegada del siglo XXI, Tomelloso vuelve a experimentar un nuevo aumento de su población que le lleva a sobrepasar los 35.000 habitantes en pocos años. Esta vez el aporte poblacional vendrá propiciado por la inmigración, principalmente de países del Este de Europa y de Latinoamérica, atraída por la necesidad de mano de obra para las labores agrícolas, industria, construcción y hostelería.
La ciudad.
Tomelloso es una ciudad de plano radial. Desde sus orígenes ha crecido de forma concéntrica. La mayoría de sus calles son largas y anchas y absolutamente llanas. Es el centro la zona más densamente poblada y la que ofrece mayor crecimiento en altura, aunque esta tendencia está cambiando: El espectacular aumento del precio del suelo en la zona centro ha permitido que surjan nuevos barrios en determinadas zonas de la periferia.
La mayor parte de la actividad comercial y de servicios se realiza en el centro de la ciudad pero también se está produciendo una tendencia a la descentralización. Así, los centros sanitarios se


encuentran en la periferia, al igual que muchos centros educativos y deportivos, grandes superficies comerciales, etc.
Primeras cuevas
El tipo de vivienda que se construye también ha cambiado. Se abandonan las casas con corrales y portada de entrada para la maquinaria agrícola (hoy se tiende a guardarla en naves construidas en las propias fincas) y con bodega subterránea (las cuevas). Este tipo de vivienda está siendo sustituida por pisos en el centro y chalés adosados o viviendas unifamiliares en la periferia.
Relieve.

Tomelloso se extiende sobre una gran llanura, limitada al norte por la sierra de Campo de Criptana (cerro de San Antón, 731 metros) y al sur-sureste por unas ondulaciones del terreno que supera en algunos cerros los 800 metros y que los tomelloseros conocen como "el monte". Este pasillo donde se encuentra la ciudad, es llano como la palma de la mano y oscila alrededor de los 660 metros sobre el nivel del mar (662 metros en el casco urbano).
Ríos y aguas subterráneas.
El río Guadiana bordea el término municipal de Tomelloso por el sur y el oeste. Procede de las lagunas de Ruidera y viene encajonado hasta el término de Argamasilla de Alba. Su régimen irregular, dio lugar a históricas inundaciones (avenidas) corregidas por la construcción del embalse de Peñarroya.
En la actualidad, el río Guadiana está canalizado desde el citado embalse hasta la localidad de Argamasilla de Alba y una irracional y descontrolada utilización de los regadíos ha acabado no solo con buena parte de los recursos del propio río sino, lo que es más grave, con los de los grandes acuíferos que se encuentran bajo estas tierras (acuíferos 23 y 24). Por el norte de Tomelloso circulan los cauces de dos afluentes del Guadiana: Záncara y Córcoles que alternan prolongados períodos de estiaje con crecidas que inundan las tierras cercanas. En la zona del monte circulan, en épocas de tormenta, numerosos arroyos que alimentan las cuencas de los ríos citados o filtran las aguas a los acuíferos.
Vegetación.
Es una tierra árida, con escasa vegetación natural. En principio predominaba el matorral típico del bosque mediterráneo pero, fundamentalmente a partir del siglo XIX, fue objeto de una progresiva deforestación, siendo sustituido por grandes extensiones de viñedo de secano y algo de cereal. En los últimos años se ha producido la intensiva conversión de las viñas de secano en regadío y la introducción de otros cultivos de regadío: melón, pimiento, plantas forrajeras... Por esta razón, los restos de esa vegetación natural mediterránea hay que buscarlos precisamente en esa zona que citábamos antes ("el monte"), en las carreteras de El Bonillo, Osa de Montiel y Ruidera; es en "el monte" donde aún se mantienen algunas "manchas verdes" de encinas (las populares carrascas) y matorral (tomillo, romero, espliego y retama). La actividad agrícola, ha modificado, por tanto, el paisaje y la vegetación en toda la comarca.
Suelos.
La comarca de Tomelloso alterna zonas de suelos arenosos y calizos de manera bastante irregular, aunque suelen predominar los arenosos al norte (cuenca del Záncara) y los calizos al sur. Son, en general, suelos pobres y poco profundos, sobre todo los de tipo calizo.
Clima.
A grandes rasgos, podemos decir que Tomelloso tiene un clima mediterráneo continentalizado. Esto quiere decir que los inviernos son muy fríos y los veranos muy calurosos. Es un clima seco, pues apenas llueve en verano e invierno y las escasas lluvias suelen darse en primavera y en otoño.

Sin embargo, otra característica de su clima es la irregularidad, lo que significa que, a menudo, esas líneas generales del clima no se cumplen. Por ejemplo, a lo largo de la historia se han alternado épocas de sequía extrema con otras de inundaciones, se ha pasado de inviernos suaves a primaveras con heladas tardías, etc.
Cabe destacar también tres vientos dominantes: el viento del norte (cierzo), frío y seco; el viento del este (solano) cálido y seco; y el viento del oeste-suroeste (Abrego) húmedo y suave que es el que trae las escasas lluvias.
Es pues, una climatología difícil que, junto a la pobreza del suelo, ha condicionado la actividad agrícola de la comarca.
Población
Este gráfico nos muestra la evolución de Tomelloso desde sus orígenes hasta la actualidad. Si nos fijamos, durante las tres primeras décadas del siglo XX casi se duplica la población. Las causas de este espectacular aumento hay que buscarlas en el desarrollo económico que supuso la creación de más de 20.000 hectáreas de viñedo. La mano de obra local para el mantenimiento de estos cultivos era insuficiente por lo que fue preciso recurrir a la utilización de mano de obra de otros lugares con el consiguiente aumento de la población. También debemos fijarnos en el notable descenso de la población entre los años 1950 y 1970. Este descenso se explica por el gran número de familias tomelloseras que tuvieron que emigrar en los años sesenta. El descenso de los precios de la uva y el vino, la aparición de cultivos de regadío y la mecanización del campo (generalización del uso del tractor) dejó sin trabajo a cientos de jornaleros que emigraron a las regiones industriales de España (Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana) e incluso al extranjero.
En la actualidad la población muestra, de nuevo, un espectacular crecimiento. Concretamente, en enero de 2008, según los datos del INE, era de 37.532 habitantes, 19.008 hombres y 18.524 mujeres. Según datos del ayuntamiento, en mayo de 2009 la población era de 38.771 habitantes. Es un crecimiento que supera el millar de personas por año y que tiene mucho que ver con la llegada de miles de emigrantes a la ciudad en busca de trabajo. Se invierte así el proceso comentado antes sobre la década de los sesenta.

ENLACES;  WIKIPEDIA

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