HISTORIA DEL Hospital-ASILO DE TOMELLOSO. CONSTRUIDO A EXPENSAS
DE DOÑA CRISANTA MORENO. AMOR POR SU PUEBLO:
Seguimos con la historia del Hospital-Asilo
lo dejamos en (Éste es el texto de
D. Félix tal como está recogido en el libro de sesiones):
Lo repito para así
coger mejor la narración
“S
|
e dio cuenta del escrito que el
presbítero D. Félix Torres y Rodrigo ha
presentado al Ayuntamiento en el que manifiesta; que la era situada a la salida
de ésta población y calle de Feria, y entre los caminos vecinales de Santa María y el de la Casa del Cura,…
adquirida por dicho señor Torres con el fin de construir en la misma un Hospital o Casa-Asilo; y no pudiendo
verificarse la construcción del
expresado desea su enajenación para invertir su producto en el que se proyecte
construir en el Cementerio Católico
Viejo…. Los señores de la
corporación acordaron por unanimidad acceder a lo
solicitado por D. Félix Torres, teniendo en cuenta… el objetivo
al que han de ser destinados los productos de la referida era, que por ser para
un fin tan benéfico merece la aprobación y aplauso de éste Ayuntamiento.”
El 5 de Junio se celebra en el Ayuntamiento la sesión extraordinaria a la que nos hemos referido,
con la carta de Doña Crisanta que va transcrita (en la 1ª parte) como único
punto del orden del día.
En
su momento, cuando ya todo estaba en regla y el proyecto del Hospital-Asilo era ya casi una realidad, el Ayuntamiento acuerda se pase un oficio
al Dr. Cura Vicario de la única
Parroquial de esta villa manifestándole que puede disponer del solar del Cementerio antiguo que esta había
cedido para el proyecto de asilar a los pobres y enfermos, y destinarlo al uso
que estimen conveniente ya que ahora va a llevarse a cabo la benéfica obra en
el ofrecimiento hecho por la Ilustrísima.
Señora. Doña. Crisanta Moreno. (Sesión del 20/06/1892)
En Madrid y en la casa de Fernando el Santo, Nº 9 no se registran
ahora sucesos de especial importancia. Del 1892 al 1894 Doña Crisanta estuvo volcada en Tomelloso. El Hospital-Asilo
su obra más emblemática conllevó frecuentes contacto con las autoridades
municipales que el sobrino Esteban
Campos, como el interlocutor válido designado por ella, se encargaba de
resolver. Fue en esos años, a finales del 1893, cuando realizo la quizá única
visita a su pueblo desde aquel lejano 1846 en que salió de él y para siempre.
El texto de la sesión municipal ordinaria del 01/01/1894 no deja lugar a dudas:
En la sesión se acuerda, “el pago a Don, Andrés Ramírez y otros del importe
de dos ramilletes, varios kilos de
dulces y botellas de licor regalados a la Ilustrísima. Doña. Crisanta Moreno,
cohetes, música y carruajes para
traerla para traerla y llevarla de ésta villa a la estación y viceversa, en
atención a los rasgos de esplendidez que esta señora ha hecho a favor de su
pueblo, doscientas setenta y siete
pesetas con cargo al capítulo once, articulo uno de dicho presupuesto”. (La estación que se alude debe ser la
de Alcázar de San Juan).
Y la razón de éste viaje parece fuera
el natural deseo de ver con sus propios ojos las obras de “su” Hospital-Asilo que en éstas fechas estaban terminadas y
proceder a su inauguración oficial.
Pero contra el deseo y la razonable prisa de Doña, Crisanta, hubo que demorarla
por cuestiones administrativas en las instancias superiores. A pesar de ésta
contrariedad el Ayuntamiento estuvo
a la altura en el tratamiento que dispenso a la ilustre hija y benefactora en
aquella visita.
Estos años de máximo contacto con su pueblo, tuvieron también su nota
triste. El 12 de octubre del 1892 murió
su hermano Antonio. Y el 23 de enero del 94 muere también su hermana Bernarda.
No paceré probable que viniera a cada entierro. Eran muy difíciles condiciones
que entrañaban entonces los viajes para que fueran frecuentes, aún admitiendo
que en estas fechas había ya tramos discontinuos de ferrocarril en la geografía española.
Esteban Campos el sobrino, sigue en permanente
contacto con el consistorio. En el Acta correspondiente al 8/1/94 se acusa
recibo de una carta a ésta Alcaldía,
“acompañada
de un catalogo de lapidas para
que por ésta Corporación se elija la que crea conveniente con el fin de fijarla en el salón de sesiones de ésta casa Consistorial como prueba de gratitud que éste Ayuntamiento quiere dar a la expresada señora por las obras tan benéficas y de sin igual importancia que ha realizado en ésta población. Los señores concejales acordaron elegir la señalada con el nº 1 del indicado catálogo a cuyo fin se escribirá inmediatamente a dicho señor para que la remita lo antes posible y cuyo importe de ella es de cien pesetas”
que por ésta Corporación se elija la que crea conveniente con el fin de fijarla en el salón de sesiones de ésta casa Consistorial como prueba de gratitud que éste Ayuntamiento quiere dar a la expresada señora por las obras tan benéficas y de sin igual importancia que ha realizado en ésta población. Los señores concejales acordaron elegir la señalada con el nº 1 del indicado catálogo a cuyo fin se escribirá inmediatamente a dicho señor para que la remita lo antes posible y cuyo importe de ella es de cien pesetas”
Las gestiones que el Ayuntamiento puso en marcha para activar
los trámites requeridos para que tuviera efecto la donación del Hospital-Asilo, culminaron por fin y en
la sesión del16/4/1894 el Consistorio
fue informado de un escrito del Ministerio de la Gobernación fecha de 4 abril
autorizando que se acepte la donación en los términos propuestos por el
donante.
En la sesión del 18/2/1895, el Ayuntamiento toma el acuerdo de
dedicarle una calle a Doña Crisanta
y otra a su marido Don, Víctor Peñasco
en honor y reconocimiento de gratitud por sus donaciones al Pueblo de Tomelloso. Desde entonces la
que siempre se llamo Cruz Verde, empezó a llamarse Doña Crisanta Moreno y la que llamaban de la Feria, se dedicó a Don Víctor Peñasco. Éste es el texto
del acuerdo:
“El
señor Alcalde manifestó; que para expresar
un nuevo testimonio de gratitud hacia la Ilustre hija de la localidad Doña Crisanta Moreno Martínez viuda de
Peñasco por los beneficios dispensados a este pueblo representados en la
donación hecha al mismo del Hospital-Asilo
de San Víctor, y la construcción de una línea telefónica; Entendía que interpretaba los deseos del pueblo todo del Tomelloso proponiendo a
la Corporación municipal que con el fin de perpetuar la memoria de tan bondadosa señora, que no óbstate su
larga ausencia de él, ha conservado para honra suya y del pueblo que la vio
nacer aquellos sentimientos que se albergan en almas nobles y que son propios
de seres superiores; se pusieran a la calle de la Cruz Verde el de Doña Crisanta, y a la de la Feria de dicha
población, se denominara también con la
de Don Víctor Peñasco.
En esta atención el
municipio acodo por unanimidad; que para satisfacción de la expresada Señora., y en cumplimiento de
un deber de gratitud profunda por parte de este pueblo hacia la que tantos
beneficios ha derramado sobre lo que se honra llamándose sus paisanos se
encarguen los oportunos rótulos que lleven impresos los nombres de calle Dña. Crisanta Moreno y calle de D.
Víctor Peñasco, autorizando al Secretario del Ayuntamiento expida certificación de este particular con el fin de
remitirla a la Ilma. Señora Doña
Crisanta Moreno para su conocimiento.”
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| Hospital-Asilo Actual |
El 15 de Abril siguiente se da
conocimiento a la Corporación de una
comunicación de la Ilustrísima. Señora
Doña Crisanta Moreno, dando las gracias por el acuerdo con motivo de haber
puesto los nombres de Doña Crisanta y
don. Víctor Peñasco a las calles de la Cruz Verde y Feria respetivamente.
Doña Crisanta Moreno Martínez, Nace el 18 de octubre
de 1831 en tomelloso
(ciudad Real) de una modesta familia campesina, siendo la quinta de doce
hermanos. A los catorce años (1845) se traslada de Tomelloso a Madrid.
Falleció en Madrid el 3 de febrero de 1901, por diabetes,
siendo enterrada en Madrid con
funeral de primera clase y música, frustrando los deseos de fijar su residencia
definitiva en la localidad, a cuyo efecto tenía adquiridos unos terrenos en la
calle Independencia, donde actualmente está ubicada la Casa de Cultura.
Para
Doña Crisanta, le reservamos un capítulo aparte de su azarosa
y trágica vida.



















