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Tomelloso, Ciudad- Real ..., Spain

viernes, 27 de septiembre de 2019

TOMELLOSO, LA MANCHA


Historia de la mancha 1
.La Mancha es una región naturalhistórica  macro comarca situada en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, en el centro de España, que ocupa buena parte de las actuales  provincias de AlbaceteCiudad Real, Cuenca y Toledo. Tiene una extensión de más de 30 000 km², aproximadamente 300 km de este a oeste y 180 km de norte a sur,  constituyendo una de las altiplanicies y regiones naturales más extensas de la península ibérica. Representa el extremo sudoriental de la Meseta Central, concretamente de la Submeseta Sur.
El origen del topónimo es desconocido, aunque varias fuentes afirman su procedencia  árabe, si bien desde distintas etimologías. Una supondría que el topónimo "Mancha" sería pronunciado en árabe como Manxa o Al-Mansha, que se traduce como "tierra sin agua", y otra como Manya, traducida como "alta planicie" o "lugar elevado"  El vocablo árabe Manxa, según la primera teoría, tendría el significado de "tierra de espartos, seca", estando vinculado con el antiguo Campo Espartario, tomado de la Carthagena Espartera, heredera a su vez de la provincia romana Carthaginense. Su gentilicio es manchego
Tras la Reconquista cristiana, entre los siglos XI y XIII, el territorio manchego adquirió la estructura que la marcaría en los siglos posteriores. Bajo soberanía castellana, en su mayor parte en el seno deReino de Castilla en que quedó subsumido el antiguReino de Toledo, el occidente manchego fue dominado por las poderosas órdenes militares de Santiago, Calatrava y San Juan, en tanto que su zona oriental, la llamada Mancha de  Montearagón, fue controlada por el también poderoso Señorío (más tarde (Marquesado) dVillena. Fueron los Reyes Católicos quienes finalmente dominaron a las órdenes de Santiago y Calatrava al convertirse en sus maestres, y también quienes convirtieron en realengo buena parte del territorio del Marquesado de Villena. La Orden de San Juan no pasaría a control real hasta 1802, y los últimos señoríos pervivirían hasta entrado el siglo XIX.
La publicación y éxito de las dos novelas de Miguel de Cervantes sobre Don Quijote de la Mancha  en 1605 y 1615, la mayor parte de cuyas aventuras y acciones transcurren en sus extensas llanuras, han dado celebridad y fama mundial a este territorio y su nombre. Tradicionalmente agrícola, la Mancha también da nombre a apreciados productos agrarios, como él queso manchego y la raza ovina de la que procede, o el vino, el azafrán y el melón de La Mancha.
La Mancha, parte primero de la Corona de Castilla, y luego de España, pese a contar con características culturales propias y conformar una región natural con tradición histórica. En el Medievo existió un Común de La Mancha, y en 1691 se creó una  provincia de La Mancha, que varió en sus dimensiones hasta su desaparición definitiva en 1833, pero ninguna de estas entidades incluyó la totalidad de los territorios considerados ya entonces como manchegos. En los siglos XIX y XX surgió un tímido regionalismo manchego, sin trascendencia política duradera. Desde 1982, la práctica totalidad de la Mancha se circunscribe a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, cuyos límites transcienden notablemente los manchegos.

Definición moderna de la Mancha
Mapa físico centrado en Castilla-La Mancha, que
Muestra las principales comarcas y accidentes geográficos de la Mancha (en cursiva) y territorios adyacentes.

La Mancha es una región natural del centro de España, situada al sur de la Meseta Central, que constituye una de las más extensas altiplanicies de la península ibérica. Sus límites son poco precisos,  si bien suele aceptarse que su extensión es de más de 30 000 km² y que abarca parte de las provincias de AlbaceteCiudad RealCuenca Toledo.
Una de las definiciones más aceptadas de La Mancha la proporciona Pascual Madoz en su obrDiccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar (1848):

El terreno. llamado Mancha, abraza indudablemente el país, generalmente llano, raso y árido, contenido desde los montes de Toledo á los estribos occidentales del asierra de Cuenca, y desdla Alcarria hasta  Sierra-morena; entrando en esta comprensión, lo que se llama mesa de Ocaña y del Quintanar, los partidos de Belmonte y San Clemente, los territorios de la orden de SantiagoSan Juan y Calatrava, y toda la tierra de  Alcaráz; sus confines al N. son el Tajo, y la parte llamada propiamente Castilla la Nueva; En. los reinos de Valencia y Murcia;  los de  Córdoba y Jaén; O. las provincias de  Extremadura, extendiéndose   de E. á O. y  de N. á S.: hasta el siglo XVI, la parte oriental de este territorio se denominó Mancha de Montearagon y Mancha de Aragón; todo lo demás se denominó simplemente Mancha: después se dividió la Mancha en Alta y Baja, según su diferencia de nivel y curso de las aguas: la Alta comprende la parte NE: desde Villarrubia de los Ojos á Belmonte, país de los anterior  Pueblos laminitanos; y la Baja la parte SO. Incluyendo los campos de Calatrava y de  Montiel, país de los anterior  Oretanos, Similares descripciones de La Mancha harían años más tarde José de Hosta (1865) o la enciclopedia Espasa.


Vista de uno de los molinos de Consuegra (Toledo), típica imagen de la región y referencia visual al Quijote
Territorio que comprende La Mancha (respecto a Castilla-La Mancha) según la descripción de Madoz (1848), que incluye la provincia de Ciudad Real y los partidos de Ocaña,  Madridejos,  Lillo, Quintanar de la Orden, Belmonte San Clemente, Alcaraz  y La Roda  en su configuración del momento.


Madoz (1848) también acota La Mancha según la división territorial del momento:
Según la división  civil actual, el territorio de la Mancha corresponde á 4 prov. La de Ciudad-Real casi entera se halla en esta demarcación  (V.) y por eso continúa siendo conocida vulgarmente con el nombre de prov. de la Mancha: la de Toledo tiene en el mismo su parte oriental, es decir, los partidos, de OcañaMadridejosLillo Quintanar: la de Cuenca, los de Belmonte y San Clemente; y la de Albacete, los de Alcaráz y La Roda
Sin embargo, la descripción de Madoz excluye de La Mancha territorios y localidades al este que generalmente son considerados manchegos, como La  Manchuela,  y los entornos de Albacete  Chinchilla de Monte-Aragón y Almansa  Según el estudio En torno al concepto y límites de un topónimo olvidado: La Mancha de Montaragón del historiador Aurelio Pretel Marín (1984), dichas localidades y territorios forman parte de la histórica Mancha de Montearagón, así como la comarca de HellínEn el mismo estudio de Pretel Marín (1984), también se incluyen en el borde oriental de la Mancha de Montearagón a las localidades históricamente  castellanas de Requena (en la provincia de Valencia), Villena y Sax (en la provincia de Alicante), y a la murciana de Yecla, si bien en la actualidad no suelen considerarse manchegos territorios fuera de las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo. La misma situación es aplicable por el Sur, donde localidades como Beas y Chiclana pertenecieron a la provincia de La Mancha, pero al pertenecer en la actualidad a la provincia de Jaén no suelen ser consideradas manchegas.
En ocasiones, la Mancha Alta es ampliada para incluir localidades de la comarca toledana de La Sagra, como Esquivias, e incluso Madridque con frecuencia ha sido descrita como un poblachón o lugarón manchego.
Existen también descripciones mucho más reduccionistas de La Mancha, como la que realizan Félix Pillet y Miguel Panadero en sus estudios para una Comarcalización geográfica de Castilla-La Mancha (la cual dividen en comarcas de sierra, de transición y de llanura), y en la que limitan La Mancha a «una gran comarca o subregión de Castilla-La Mancha», convirtiéndola en una comarca de llanura que abarcaría 15 900 km² y más de 90 municipios.  Presentan como separadas de La Mancha, en calidad de comarcas de transición, al Campo de Calatrava, al Campo de Montiel, a la Tierra de Alarcón, a La Manchuela y al Corredor de Almansa, y en calidad de comarcas de sierra, al Valle de Alcudia y -dividiendo la Sierra de Alcaraz en dos territorios-, la de Alcaraz, en la zona occidental y la de Segura en la zona oriental.
Evolución histórica del topónimo Mancha y su comprensión
Varias son las teorías sobre el origen del topónimo Mancha. Las hay que lo relacionan con el mismo origen latino de la palabra castellana "mancha" (macula),  pero son más las que establecen un origen árabe de la palabra. Las hay que lo relacionan con la palabra árabe "manxa", traducida como "tierra seca", pero se da más probabilidad a su procedencia de la palabra árabe "mányà", que se ha traducido como "alta planicie", "lugar elevado" y "meseta".
Otra teoría, mucho más antigua, también sugiere que La Mancha procede del árabe. La teoría surge a partir del historiador Jerónimo Zurita quien afirma que otro historiador, Pero López de Ayala, tuvo noticia cierta del nombre de Mancha como tierra de espartos, seca, que los godos la llamaban Espartaria y que los árabes mantuvieron el léxico Espartaria que en lengua árabe sería Manxa. Esta tierra Espartaria se vincula con el antiguo Campo
Espartario o Espartaria, de la Carthagena  Espartera, heredero a su vez de la provincia romana y visigoda Carthaginense, que englobaba a gran parte de la actual Castilla-La Mancha.
En cualquier caso, las primeras menciones de que se tiene constancia con el topónimo Mancha datan del año 1237, y se dan en acuerdos entre las órdenes de San Juan y Santiago. En un caso, se trata del trazado de los límites de ambas Órdenes: «Entonces la Ruidera tengan los frailes de Uclés, y partieron por medio con la Moraleja por soga, y de este mojón a la Mancha de Haver Garat, a tanto que llegue con el otro mojón que está entre Criptana y Santa María, y de este mojón que está entre la Moraleja y la Roidera  sale el valle arriba a la carrera que va de la Ruidera a Alhambra y recude al Pozo del Allozo». En el otro, se trata de un pago en cabezas de ganado del comendador de la Orden de Santiago a la de San Juan, en compensación "«por ayuda del agua de Guadiana que saco por la Mancha de Montearagón».
Según parece, la Mancha de Haver Garat hace referencia a la posterior Mancha de Vejezate, comarca en la que hoy se encuentran localidades como Tomelloso y Socuéllamos, y que tenía por centro la hoy despoblada Torre de Vejezate. La Mancha de Montearagón, en origen «de Montaragón», por su parte, señalaría al territorio extendido desde las lagunas de Ruidera hacia el Este, por el que se “montaba” hacia Aragón, hasta el reino de Valencia que en esos momentos se encontraba bajo plena conquista por parte del rey de AragónJaime I.
En 1282, don Manuelseñor de Villena, recibió del que sería el rey Sancho IV de Castilla los extensos términos de ChinchillaJorquera y Ves, en la Mancha de Montearagón. Con el tiempo, y la expansión de estos dominios a Hellín y la Tierra de Alarcón, de acuerdo con las conclusiones de Pretel Marín (1984), el concepto geográfico de la Mancha de Montearagón y el político del Señorío (y después  Marquesado) de Villena tenderían a confundirse e identificarse.
Territorio que comprendía el antiguo Común de La Mancha respecto de la
actual comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Por otro lado, en 1353, el Maestre de la Orden de Santiago, don Fadrique, atendiendo a la petición de diversos pueblos de la zona bajo jurisdicción de su Orden, creó el Común de La Mancha, incluyendo territorios de la Mancha de Vejezate, con posesiones entre los ríos Guadiana y Gigüela y cabeza en Quintanar de la Orden. Entre 1478 y 1603 son descritos como pertenecientes al Común de La Mancha los siguientes pueblos:
·         En la actual provincia de Ciudad RealCampo de Criptana (Arenales de San Gregorio, segregado recientemente, está incluido), Pedro MuñozSocuéllamos y Tomelloso.
No obstante, el concepto de La Mancha en aquel tiempo y en los siglos posteriores no se limitaba al Común de La Mancha y al Marquesado de Villena, sino que es más extenso, aunque no tanto como lo sería posteriormente. En la década de los 70 del siglo XVI, en las Relaciones topográficas de Felipe II, amén de las localidades del antiguo común santiaguista, entonces ya partido, también las localidades del Campo de San Juan dicen estar en La Mancha.42 En cambio, no hacen lo mismo las localidades del Campo de Montiel, de entre las que solo Membrilla dice estar en La Mancha, ni tampoco las de Campo de Calatrava, del que solo cuatro pueblos dicen situarse en La Mancha. López-Salazar (2005) supone que en el caso del Campo de Calatrava, la vinculación al maestrazgo de Calatrava o al partido de Almagro tuvo mayor peso que la simple referencia geográfica, pero también que la Mancha no era entonces "un topónimo de fortuna". De hecho, hubo localidades que dijeron estar en La Mancha (Ballesteros y Tirteafuera) con menos razones geográficas que lo justificasen que otras que no lo hicieron (como Daimiel o Manzanares). Similares circunstancias ocurren en la Mancha de Montearagón, llamada por deformación en esta época Mancha de Aragón, en la cual, en las mismas Relaciones de Felipe II, son pocos los lugares que dicen situarse en la misma, prefiriendo en su lugar la denominación del Marquesado (de Villena) incluso después de la desaparición del mismo, según Petrel Marín (1984), por su mayor importancia como realidad política y por el rechazo a llamarse "de Aragón" de unos pueblos que nunca fueron aragoneses sino castellanos.
En 1605, tres décadas después de las Relaciones de Felipe II, Miguel de Cervantes publicó El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, y en 1615, su segunda parte: Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha. Se trata de una burla: los protagonistas de sus queridos libros de caballerías en que se inspira son oriundos de países o comarcas dignos: Grecia, Francia, Bretaña, etc. (véase). Decir que Don Quijote es de la Mancha no es un ataque a esta comarca, sino una manera de hacer que el lector se ría de este personaje, presumido al principio de la novela. Pero el enorme éxito de la novela supuso también, de acuerdo con López-Salazar (2005), el "éxito del topónimo" de la tierra en que transcurre y que es la patria del protagonista, Don Quijote. Dicho éxito del topónimo habría también supuesto la ampliación de sus límites.
Partidos que formaban la provincia de La Mancha respecto de la actual comunidad autónoma de Castilla-La Mancha (entre paréntesis, fechas de pertenencia a la provincia de La Mancha):     Ciudad Real (1691-1810; 1814-1822; 1823-1833)     Partido de Almagro, y Campo del Orden de Calatrava (1691-1810; 1814-1822; 1823-1833)     Partido de Alcaraz (1691-1810; 1814-1822; 1823-1833)     Partido de Villanueva de los Infantes, del Orden de Santiago (1691-1810; 1814-1822; 1823-1833)     Partido de Villanueva de los Infantes, del Orden de Santiago (municipios que hoy día no forman parte de Castilla-La Mancha, sino de la provincia de Jaén) (1691-1810; 1814-1822; 1823-1833)     Partido de Villanueva de los Infantes, del Orden de Santiago (municipios de la Mesa del Quintanar agregados a este Partido, del Orden de Santiago) (1785-1810; 1814-1822; 1823-1833)     Partido del gran Priorato de San Juan (1799-1810; 1814-1822; 1823-1833)
Situación de las "provincias manchegas", según el regionalismo manchego, en España.

E
n 1691 se creó la provincia de La Mancha, incorporando los partidos de Ciudad Real (que fue su primera capital), Almagro (con todo el Campo de Calatrava), Infantes (con todo el Campo de Montiel) y Alcaraz. En un primer momento, sin embargo, no incluyó territorios del antiguo Común de La Mancha, ni del Campo de San Juan, ni de la llamada Mancha de Aragón, pero sí territorios que trascendían los límites geográficos de la llanura manchega, como la sierra de Alcaraz o la zona de Almadén. En 1785 se incorporarían a dicha provincia diversos pueblos de la Mesa del Quintanar (el antiguo Común de La Mancha), y en 1799 lo haría el partido del gran Priorato de San Juan (esto es, todo el Campo de San Juan). Esta división provincial alcanzó un profundo arraigo (López-Salazar, 2005), lo que no evitó intentos de reforma durante la Guerra de la Independencia, el Trienio Liberal y, finalmente, el reinado de Isabel II. En 1833 los territorios de la antigua provincia de La Mancha fueron distribuidos entre las provincias de Jaén (en una pequeña porción), CuencaToledoAlbacete y, sobre todo, Ciudad Real, lo que motivaría que esta provincia fuese conocida popularmente durante un tiempo como "provincia de La Mancha".


Del siglo XIX datan descripciones de La Mancha como la de Madoz, que deja fuera de ella a buena parte de la Mancha de Montearagón, en las provincias de Cuenca y sobre todo de Albacete. Al respecto, debe recordarse que la provincia de Albacete estaba adscrita desde su creación en 1833 a la Región de Murcia, y buena parte de su territorio lo estuvo antes a la provincia de Murcia (de forma definitiva desde la división territorial del conde de Floridablanca de 1785), siguiendo una tradición política que sin embargo no suponía la constatación de una verdadera unidad geográfica ni cultural con Murcia, por lo que fue impopular en buena parte de la actual provincia de Albacete. Por el contrario, las  Provincias de Ciudad Real, Cuenca y Toledo estaban integradas  en la región de  Castilla la Nueva   junto  con las provincias  de  Guadalajara  y  Madrid. En ese mismo siglo y en el siguiente, nace un movimiento regionalista  manchego que reivindica la creación de una Región la Mancha integrase a las cuatro provincias manchegas (Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo), que no obtendría frutos.
Tomelloso, 25/09/2019, Anastasio Lara Sevilla