Historia de la
mancha 1
.La Mancha es
una región
natural, histórica macro comarca situada en la comunidad
autónoma de Castilla-La
Mancha, en el centro de España, que ocupa buena parte de las actuales provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo. Tiene una extensión de más de 30 000 km², aproximadamente 300 km de este a oeste y 180 km de norte a sur, constituyendo una de las altiplanicies y regiones naturales más extensas de la península ibérica. Representa el extremo sudoriental de la Meseta Central, concretamente de la Submeseta Sur.
El origen del topónimo es desconocido, aunque varias fuentes afirman su
procedencia árabe, si bien desde distintas etimologías. Una supondría
que el topónimo "Mancha" sería pronunciado en árabe como Manxa o Al-Mansha,
que se traduce como "tierra sin agua", y otra como Manya,
traducida como "alta planicie" o "lugar elevado" El
vocablo árabe Manxa, según la primera teoría, tendría el
significado de "tierra de espartos, seca", estando vinculado con el
antiguo Campo Espartario, tomado de la Carthagena Espartera, heredera a su vez de la provincia
romana Carthaginense. Su gentilicio es manchego.
Tras la Reconquista cristiana, entre los siglos XI y XIII, el
territorio manchego adquirió la estructura que la marcaría en los siglos
posteriores. Bajo soberanía castellana, en su mayor parte en el seno del Reino de Castilla en que quedó subsumido el antiguo Reino de Toledo, el occidente manchego fue dominado por las
poderosas órdenes
militares de Santiago, Calatrava y San Juan, en tanto que su zona oriental, la llamada Mancha de Montearagón, fue controlada por el también poderoso Señorío (más tarde (Marquesado) de Villena. Fueron los Reyes
Católicos quienes finalmente dominaron a las
órdenes de Santiago y Calatrava al convertirse en sus maestres, y también
quienes convirtieron en realengo buena parte del territorio del Marquesado de
Villena. La Orden de San Juan no pasaría a control real hasta 1802, y los
últimos señoríos pervivirían hasta entrado el siglo XIX.
La publicación y éxito de las dos novelas de Miguel de Cervantes sobre Don Quijote
de la Mancha en 1605 y 1615, la mayor parte de cuyas aventuras y acciones transcurren en
sus extensas llanuras, han dado celebridad y fama mundial a este territorio y
su nombre. Tradicionalmente agrícola, la Mancha también da nombre a apreciados
productos agrarios, como él queso manchego y la raza ovina de la que procede, o el vino, el azafrán y el melón de La Mancha.
La Mancha, parte primero de la Corona de
Castilla, y luego de España, pese a contar con características culturales
propias y conformar una región natural con tradición histórica. En el Medievo existió un Común de La Mancha, y en 1691 se creó una provincia de
La Mancha, que varió en sus dimensiones hasta su desaparición
definitiva en 1833, pero ninguna de estas entidades incluyó la totalidad de los
territorios considerados ya entonces como manchegos. En los siglos XIX y XX
surgió un tímido regionalismo
manchego, sin trascendencia política duradera. Desde 1982,
la práctica totalidad de la Mancha se circunscribe a la comunidad autónoma de
Castilla-La Mancha, cuyos límites transcienden notablemente los manchegos.
Definición moderna de la Mancha
Muestra las principales comarcas y
accidentes geográficos de la Mancha (en cursiva) y territorios
adyacentes.
La Mancha es una región natural del centro de España, situada al sur de la Meseta Central, que constituye una de las más extensas altiplanicies de la península
ibérica. Sus límites son poco precisos, si
bien suele aceptarse que su extensión es de más de 30 000 km² y que abarca parte de las
provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.
Una de las definiciones más aceptadas de La Mancha la proporciona Pascual Madoz en su obra Diccionario
geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar (1848):
Vista de uno de los molinos de Consuegra (Toledo), típica imagen de la
región y referencia visual al Quijote
Territorio que comprende La Mancha (respecto a Castilla-La Mancha) según la
descripción de Madoz (1848), que incluye la provincia de Ciudad Real y los
partidos de Ocaña, Madridejos, Lillo, Quintanar de la
Orden, Belmonte San Clemente, Alcaraz y La Roda en su
configuración del momento.
Madoz (1848)
también acota La Mancha según la división territorial del momento:
Según la división civil actual, el territorio de la Mancha
corresponde á 4 prov. La de Ciudad-Real casi entera se halla en esta demarcación
(V.) y por eso continúa siendo conocida
vulgarmente con el nombre de prov. de la Mancha: la de Toledo tiene en el mismo
su parte oriental, es decir, los partidos, de Ocaña, Madridejos, Lillo y Quintanar: la de Cuenca, los de Belmonte y San Clemente; y la
de Albacete, los de Alcaráz y La Roda
Sin embargo, la descripción de Madoz
excluye de La Mancha territorios y localidades al este que generalmente son
considerados manchegos, como La Manchuela, y los entornos de Albacete Chinchilla de Monte-Aragón y Almansa Según el estudio En torno al concepto y límites de un
topónimo olvidado: La Mancha de Montaragón del historiador Aurelio Pretel
Marín (1984), dichas localidades y territorios forman parte de la histórica
Mancha de Montearagón, así como la comarca de Hellín. En el mismo estudio de Pretel Marín
(1984), también se incluyen en el borde oriental de la Mancha de Montearagón a
las localidades históricamente castellanas de Requena (en la provincia de Valencia), Villena y Sax (en la provincia de Alicante), y a la murciana de Yecla, si bien en la actualidad no suelen
considerarse manchegos territorios fuera de las provincias de Albacete, Ciudad
Real, Cuenca y Toledo. La misma situación es aplicable por el Sur, donde
localidades como Beas y Chiclana pertenecieron a la provincia de La Mancha, pero al pertenecer en la actualidad
a la provincia de Jaén no suelen ser consideradas manchegas.
En ocasiones, la Mancha Alta es
ampliada para incluir localidades de la comarca toledana de La Sagra, como Esquivias, e incluso Madrid, que con frecuencia ha sido descrita como un poblachón o lugarón
manchego.
Existen también descripciones mucho
más reduccionistas de La Mancha, como la que realizan Félix Pillet y Miguel
Panadero en sus estudios para una Comarcalización geográfica de Castilla-La Mancha (la cual dividen en comarcas de
sierra, de transición y de llanura), y en la que limitan La
Mancha a «una gran comarca o subregión de Castilla-La Mancha», convirtiéndola
en una comarca de llanura que abarcaría 15 900 km² y más de 90 municipios. Presentan como separadas de La Mancha, en
calidad de comarcas de transición, al Campo de Calatrava, al Campo de Montiel,
a la Tierra de Alarcón, a La Manchuela y al Corredor de Almansa, y en calidad de comarcas de sierra, al Valle de Alcudia y -dividiendo la Sierra de Alcaraz en dos territorios-, la de Alcaraz, en la zona occidental y la de Segura en la zona oriental.
Evolución histórica del topónimo Mancha y
su comprensión
Varias son las teorías sobre el origen del
topónimo Mancha. Las hay que lo relacionan con el mismo
origen latino de la palabra castellana "mancha" (macula), pero son más las que establecen un origen árabe de la palabra. Las hay que lo
relacionan con la palabra árabe "manxa", traducida como "tierra
seca", pero se da más probabilidad a su procedencia de la palabra
árabe "mányà", que se ha traducido como "alta
planicie", "lugar elevado" y "meseta".
Otra teoría, mucho más antigua, también sugiere
que La Mancha procede del árabe. La teoría surge a partir del historiador Jerónimo Zurita quien afirma que otro historiador, Pero López de Ayala, tuvo noticia cierta del nombre de Mancha como
tierra de espartos, seca, que los godos la llamaban Espartaria y que los árabes
mantuvieron el léxico Espartaria que en lengua árabe sería Manxa. Esta tierra
Espartaria se vincula con el antiguo Campo
Espartario o Espartaria, de la Carthagena Espartera, heredero a su vez de la provincia
romana y visigoda Carthaginense, que englobaba a gran parte de la
actual Castilla-La Mancha.
En cualquier caso, las primeras menciones de que
se tiene constancia con el topónimo Mancha datan del año 1237,
y se dan en acuerdos entre las órdenes de San Juan y Santiago. En un caso, se trata del trazado
de los límites de ambas Órdenes: «Entonces la Ruidera tengan los frailes de Uclés, y partieron por medio con la
Moraleja por soga, y de este mojón a la Mancha de Haver Garat, a tanto que llegue con el otro mojón que está
entre Criptana y Santa María, y de este mojón que está entre la Moraleja y la Roidera sale el valle arriba a la carrera que va de la
Ruidera
a Alhambra y recude al Pozo del Allozo».
En el otro, se trata de un pago en cabezas de ganado del comendador de la Orden
de Santiago a la de San Juan, en compensación "«por ayuda del agua
de Guadiana que saco por la Mancha de Montearagón».
Según parece, la Mancha de Haver Garat hace
referencia a la posterior Mancha de Vejezate, comarca en la que hoy se encuentran localidades como Tomelloso y Socuéllamos, y que tenía por centro la hoy
despoblada Torre de Vejezate. La Mancha de Montearagón,
en origen «de Montaragón», por su parte, señalaría al territorio extendido
desde las lagunas de Ruidera hacia el Este, por el que se “montaba” hacia Aragón, hasta el reino de Valencia que en esos momentos se
encontraba bajo plena conquista por parte del rey de Aragón, Jaime I.
En 1282, don Manuel, señor de Villena, recibió del que sería el rey Sancho IV de Castilla los extensos términos de Chinchilla, Jorquera y Ves, en la Mancha de Montearagón.
Con el tiempo, y la expansión de estos dominios a Hellín y la
Tierra de Alarcón, de acuerdo con las conclusiones de Pretel Marín (1984), el concepto
geográfico de la Mancha de Montearagón y el político del Señorío (y después Marquesado) de Villena tenderían a confundirse e
identificarse.
Territorio que comprendía el antiguo Común de La Mancha respecto de la
actual comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
Por otro lado, en 1353, el Maestre de la Orden de
Santiago, don Fadrique, atendiendo a la petición de diversos pueblos de la zona bajo jurisdicción
de su Orden, creó el Común de La Mancha, incluyendo territorios de la Mancha de
Vejezate, con posesiones entre los ríos Guadiana y Gigüela y cabeza en Quintanar de la Orden. Entre 1478 y 1603 son descritos como pertenecientes al Común de La Mancha
los siguientes pueblos:
·
En la actual provincia de Ciudad Real: Campo de Criptana (Arenales de San Gregorio, segregado recientemente, está
incluido), Pedro Muñoz, Socuéllamos y Tomelloso.
·
En la actual provincia de Cuenca: Los Hinojosos, Horcajo de Santiago, Mota del Cuervo, Pozorrubio, Santa María de los Llanos, Villaescusa de Haro y Villamayor de Santiago.
·
En la actual provincia de Toledo: Cabezamesada, Corral de Almaguer, Miguel Esteban, La Puebla de Almoradiel, Quintanar de la Orden, El Toboso, La Villa de Don Fadrique y Villanueva de Alcardete.
No obstante, el concepto de La Mancha en aquel
tiempo y en los siglos posteriores no se limitaba al Común de La Mancha y al
Marquesado de Villena, sino que es más extenso, aunque no tanto como lo sería
posteriormente. En la década de los 70 del siglo XVI, en las Relaciones topográficas de Felipe II, amén de las localidades del antiguo común
santiaguista, entonces ya partido, también las localidades del Campo de San Juan dicen estar en La Mancha.42 En cambio, no hacen lo mismo
las localidades del Campo de Montiel, de entre las que solo Membrilla dice estar en La Mancha, ni tampoco las de Campo de Calatrava, del que solo cuatro pueblos dicen situarse en La Mancha. López-Salazar
(2005) supone que en el caso del Campo de Calatrava, la vinculación al
maestrazgo de Calatrava o al partido de Almagro tuvo mayor peso que la simple referencia geográfica, pero también
que la Mancha no era entonces "un topónimo de fortuna".
De hecho, hubo localidades que dijeron estar en La Mancha (Ballesteros y Tirteafuera) con menos razones geográficas que lo justificasen que otras que no lo
hicieron (como Daimiel o Manzanares). Similares circunstancias ocurren en la Mancha
de Montearagón, llamada por deformación en esta época Mancha de Aragón,
en la cual, en las mismas Relaciones de Felipe II, son pocos los lugares que dicen
situarse en la misma, prefiriendo en su lugar la denominación del Marquesado (de Villena)
incluso después de la desaparición del mismo, según Petrel Marín (1984), por su
mayor importancia como realidad política y por el rechazo a llamarse "de
Aragón" de unos pueblos que nunca fueron aragoneses sino castellanos.
En 1605, tres décadas después de las Relaciones de
Felipe II, Miguel de Cervantes publicó El ingenioso hidalgo don Quijote de la
Mancha, y en 1615, su segunda parte: Segunda
parte del ingenioso caballero don
Quijote de la Mancha. Se trata de una burla: los protagonistas de sus
queridos libros de caballerías en que se inspira son oriundos de países o
comarcas dignos: Grecia, Francia, Bretaña, etc. (véase). Decir que Don Quijote
es de la Mancha no es un ataque a esta comarca, sino una manera de hacer que el
lector se ría de este personaje, presumido al principio de la novela. Pero el
enorme éxito de la novela supuso también, de acuerdo con López-Salazar (2005), el "éxito del topónimo" de la
tierra en que transcurre y que es la patria del protagonista, Don Quijote.
Dicho éxito del topónimo habría también supuesto la ampliación de sus límites.
Partidos que formaban la provincia
de La Mancha respecto de la actual comunidad autónoma de Castilla-La Mancha
(entre paréntesis, fechas de pertenencia a la provincia de La Mancha): Ciudad Real
(1691-1810; 1814-1822; 1823-1833) Partido
de Almagro, y Campo del Orden de Calatrava (1691-1810; 1814-1822; 1823-1833) Partido de Alcaraz
(1691-1810; 1814-1822; 1823-1833) Partido
de Villanueva de los Infantes, del Orden de Santiago (1691-1810; 1814-1822;
1823-1833) Partido de
Villanueva de los Infantes, del Orden de Santiago (municipios que hoy
día no forman parte de Castilla-La Mancha, sino de la provincia de Jaén) (1691-1810;
1814-1822; 1823-1833) Partido de
Villanueva de los Infantes, del Orden de Santiago (municipios de la
Mesa del Quintanar agregados a este Partido, del Orden de Santiago) (1785-1810;
1814-1822; 1823-1833) Partido del
gran Priorato de San Juan (1799-1810; 1814-1822; 1823-1833)
Situación de
las "provincias manchegas", según el regionalismo manchego, en España.
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Tomelloso, 25/09/2019, Anastasio Lara Sevilla
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