HISTORIA DEL Hospital-ASILO DE TOMELLOSO. CONSTRUIDO A EXPENSAS
DE DOÑA CRISANTA MORENO:
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abía transcurrido muy poco tiempo desde la
muerte de su querido esposo cuando Doña
Crisanta Moreno, decidió hacer realidad una idea que a mi parecer tenía
desde hacía mucho tiempo; donar un hospital-asilo a su querido y nunca olvidado
Tomelloso. Y escribió aquella carta dirigida al Ayuntamiento
ofreciendo la donación en firme de un Hospital-Asilo en terreno adquirido a
sus expensas así como la construcción total del mismo. Esta firmada la carta en
Madrid el día 1 de Junio de 1892.
El día 5 del mismo mes, sin más demora se
convoca sesión extraordinaria en el Ayuntamiento
con sólo un punto en el orden del día; la carta de Doña Crisanta. Por lo hermosa que es la transcribo entera tal como
la recogen las actas de sesiones:
“Agradecida a las bondades de la
providencia que tanto me ha favorecido en ésta vida, queriendo honrar la
sagrada memoria de mis buenos y queridos padres y presente el recuerdo de haber
nacido, como toda mi familia, en esa villa;
he acordado construir en la misma de nueva un edificio que bajo la
advocación de San, Víctor Peñasco y
Otero, sirva a la vez de hospital y
asilo de refugio para enfermos y ancianos pobre de ambos sexos de mi pueblo
natal.
Edificio que en terreno adquirido por
mi y costeado de mi cuenta, regalare a ese Ayuntamiento que V. S. tan dignamente preside, y cuyas
obras han de ser ejecutadas y dirigidas exclusivamente por mi sobrino D. Laureano Campos y Moreno, sin más
intervención que las instrucciones que
yo le dicte.
Si ese Ayuntamiento quiere honrarme aceptando el ofrecimiento que le hago,
le donare de forma legal el expresado edificio para que siempre y perpetuamente
sea de su absoluta propiedad, sin resérvame patronato ni derecho, salva la
condición de que nunca pueda ser enajenado por ningún motivo, y la de que dicho
Ayuntamiento se obligue amueblarle
(si yo tuviere gusto de regalar algo de mobiliario sería un acto completamente
voluntario) y costear los gastos que los enfermos y asilados ocasionen con
sujeción al reglamento que libremente ese Ayuntamiento
establezca; bien entendido sin embargo, que, llegado el momento de que por
cualquier causa, hubiera de cesar el Municipio en el Mantenimiento y cuidado
del referido hospital-asilo, el
edificio tal y como entonces se hallare, volverá a ser de mi propiedad o de
quien mi derecho representare.
Ruego a la Corporación que V.S. con tanto acierto preside se sirva
acordar y comunicarme por conducto de mi expresado sobrino señor Campos, su
resolución definitiva. Dios guarde a V.
S. muchos años.”
Acabada
la lectura tomó la palabra el Alcalde en estos términos que el Secretario, a
pesar de la prosa oficial y fría en que redacta, consigue trasmitir la
emotividad del momento:
“Dispensarme, señores, que después de
oír la lectura del escrito que el Secretario del Ayuntamiento acaba de dar; me muestre emocionado de júbilo y
obedeciendo al natural impulso de mi corazón Hayáis de permitirme algunas
aunque muy pocas palabras encaminadas al elogio que merece la señora que lo
suscribe Dña. Crisanta Moreno, viuda de
Peñasco.
En verdad, Sres., que actos de esta índole no necesitan ser encomiados porque
hace tanto honor a la persona que lo motiva como merito tienen los fines a los
que van dedicados; y como el objetivo que lleva el sentimiento caritativo,
parece ser tiene algo de providenciales; y me expreso así porque cuando en la
sesión presente propiamente manifestaros, que estado próxima a cumplirse la
cesión que los dueños de la casa-asilo
de ésta villa, tiene hecha a favor de los ancianos pobres acogidos en la
mencionada, debía pensar el Ayuntamiento
en la idea de adquirir o edificar otra que reuniera la comodidades necesarias para dar hospitalidad a los
referidos; se presenta a la deliberación del Ayuntamiento que me honro de presidir la instancia antedicha
suscrita por la hija de ésta población Ilma.,
Sra. Doña, Crisanta Moreno Martínez la cual solicita la oportuna concesión
para llevar a efecto por cuenta propia (el) referido establecimiento benéfico o
Casa-Asilo donde tenga albergue el
desvalido.
En primer término cumple a mi deber
quede consignada mi completa conformidad en cuanto en la misma se halla
escrito; y en segundo exponer; que si la beneficencia particular ha tenido en
ésta población historia tan honrosa, no obstante hallarse instituida con fecha
muy reciente, como que puede decirse que nació al calor del sentimiento
caritativo perenne siempre en la siempre en la misma pero despertado en el año inmediato
anterior en que recibió más vida y desarrollo al advenimiento de las hermanitas de los pobres, que con sus actos
inimitables de ejemplo, han contribuido
al fundamento de una institución benéfica particular, siempre útil, siempre loable; la tiene hoy doblemente al
venir un alma generosa hecha cristiana en la pila bautismal de la única Parroquia de ésta villa de donde es
natural, a construir a sus expensas un nuevo Hospital-Asilo refugio de los pobres ancianos destinados a remediar
dolencias de la humanidad, a proteger piadosamente al necesitado e impedido,
enalteciendo y perpetuando hechos históricos, insignes memorias que resultan
naturalmente de caridad, del profundo
amor al bien y del alto espíritu de protección al infortunio por la
esperanza que sustenta y por la fe que le anima en llevar la idea de su
ardiente caridad a todas las esferas, a todos los dolores, para legar a las
edades que hayan de sucederle, el fruto inagotable de su prodigioso celo y de
su incomparable amor hacia el necesitado,
en términos que su memoria será siempre bendecida en éste pueblo por
todos los que reciban el bien, y por todos los amen a los pobres y a los
ancianos. En este sentido y por las indicadas virtudes que adornan a la Sra. Dña. Crisanta Moreno, cumplo
gustoso un deber, consignado en este acta el testimonio más acendrado de
expresiva gratitud”.
Tras estas palabras y con la unanimidad de
los asistentes se tomaron los siguientes acuerdos:
“1º, Dar las gracias a Doña, Crisanta Moreno por generoso
ofrecimiento, que queda aceptado en todas sus partes.
2º. Sacar testimonio de ésta sesión y
con la copia de la instancia de la señora donante formar un álbum donde firmen
todos los vecinos que así lo deseen para regalarlo a Doña Crisanta como testimonio de agradecimiento de cariño y
profunda consideración.
3º. Fijar también copia fotográfica de
la solicitud y sesión en los locales del Ayuntamiento,
Juzgado municipal y hospital-asilo.”
Las obras, que empezarían en seguida,
estaban terminadas en 1893. Y consta que el 27 de Noviembre de ese año, Doña Crisanta lo pone todo en manos del
Ayuntamiento en las condiciones que
se han pactado. La comunicación dice que el edificio ya puede ser ocupado. Pero
el Ayuntamiento responde que no
puede resolver tan rápido pues la Corporación,
para oficializar el hecho, tiene que recibir autorización de la
Superioridad.
Se acuerda por tanto que una comisión vaya a Ciudad Real para
activar definitivamente el tema. Esta gestión ante el Gobernador Civil de la Provincia, resulto favorable aceptando la donación de doña, Crisanta, (sesión del 15/01/94) por tanto que se escriba
inmediatamente a Dº. Estaban Campos,
el sobrino, comunicándole la noticia y para que “interponga su influencia y pueda tener efecto la aceptación lo antes
posible”. Todavía sin embargo hay que salvar un nuevo obstáculo; tiene que resolver
en última instancia el Ministerio de Gobernación.
Una nueva comisión se desplaza a Madrid
para instar la pronta resolución del asunto. Era ya el mes de febrero de 1894 y por fin todo estaba
ya en regla. Esta es la fecha probable del estreno del Hospital-Asilo.
Pero hay que subrayar, sin embargo, que las
hermanitas de los Ancianos Desamparados
estaban en Tomelloso desde el 11 de Febrero de 1891, antes incluso de
la oferta y donación de Dña. Crisanta.
Ellas habían solicitado a través del Ministerio
de Gracia y Justicia venir a Tomelloso,
cosa que se les concedió. Y se instalaron
provisionalmente en una casa de la calle Independencia alquilada a D.
Francisco Serna, que luego el mismo reclamo. Las autoridades Municipales
tuvieron entonces que decidieron nuevo emplazamiento para construirlo y pareció lo mejor hacerlo
en los terrenos del Cementerio viejo (la
actual glorieta). El Ayuntamiento
como recogen las actas de los plenos, solicito del “del vicario Parroquial” la donación del dicho Cementerio a lo que la Parroquia
accedió gustosamente.
Hay un relato que recogen las páginas del
libro de la fundación de la casa de Tomelloso
que guardan las Hermanitas:
“…Se accedió, y el día 11 de febrero
del mismo año 1891, pasaron de la casa de
Alcázar, Sor Antonia de la Natividad y Elisa de San Rafael, las cuales
quedaron ya allí para arreglar la casa antes de que fueran las demás hermanas
que habían de formar la Comunidad.
Fueron recibidas con mucho entusiasmo
por los vecinos del pueblo la casa pequeña alquilada, pero pronto dicen se hará
obra y arreglara más local. Lo que sí han colocado es un pequeño Oratorio donde
ya se celebro la primera Misa como inauguración de la casa.
De la casa matriz de Valencia ha
venido Sor Máxima de Santa teresa, Sor
Pilar de Santa Marta y Sor Patricia de Santa Francisca. Además de la casa de
Valdepeñas, Sor Esperanza de Sam Juan Bautista y para los primeros días
hasta tanto queden ya instaladas, Sor Prudencia de Santa Catalina, Superiora de la casa
de Valdepeñas”. La autorización del
Gobernador para que lo ocuparan tiene fecha del 25 de enero.
En la sesión ordinaria del Ayuntamiento de 13 de Mayo 1892, poco antes de la carta de Doña, Crisanta que hemos referido, se da cuenta a la Corporación de un escrito de sacerdote D. Félix Torres Rodrigo comunicando que pone en venta una era de su propiedad situada en las afuera del pueblo, entre el camino de Santa María y la casa del Cura para construir en ella el Hospital-Asilo, pero al verificarse este inicial proyecto, es su deseo destinar su importe al que se proyecta por fin construir en el cementerio Católico Viejo (la Glorita).
Éste
es el texto de D. Félix tal como está recogido en el libro de sesiones:
“Se dio cuenta del escrito que el presbítero D. Félix Torres y Rodrigo ha presentado
al Ayuntamiento en el que manifiesta; que la era situada a la salida de ésta
población y calle de Feria, y entre los caminos vecinales de Santa María y el de la Casa del Cura,…
adquirida por dicho señor Torres con el fin de construir en la misma un Hospital o Casa-Asilo; y no pudiendo
verificarse la construcción del
expresado desea su enajenación para invertir su producto en el que se proyecte
construir en el Cementerio Católico
Viejo…. Los señores de la corporación acordaron por unanimidad acceder a lo
solicitado por D. Félix Torres,
teniendo en cuenta… el objetivo al que han de ser destinados los productos de
la referida era, que por ser para un fin tan benéfico merece la aprobación y
aplauso de éste Ayuntamiento.”
Todo éste articulo ésta sacado en su integridad del libro de
D. Antonio Jiménez Crespo, La Apasionante Vida de Dña.
Crisanta Moreno, el cual recomiendo de leer, ningún Tomellosero que
se precie de ser, tiene que saber la verdadera y trágica Historia de ésta
buena, Caritativa, bondadosa y
benefactora Señora.
LA HISTORIA SEGUIRÁ


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