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Tomelloso, Ciudad- Real ..., Spain

martes, 17 de marzo de 2020

TOMELLOSO; HOSPITAL- ASILO 1ª parte:


HISTORIA DEL Hospital-ASILO DE TOMELLOSO. CONSTRUIDO A EXPENSAS DE DOÑA CRISANTA MORENO:

H
abía transcurrido muy poco tiempo desde la muerte de su querido esposo cuando Doña Crisanta Moreno, decidió hacer realidad una idea que a mi parecer tenía desde hacía mucho tiempo; donar un hospital-asilo a su querido y nunca olvidado Tomelloso. Y escribió  aquella carta dirigida al Ayuntamiento ofreciendo la donación  en firme de un Hospital-Asilo en terreno adquirido a sus expensas así como la construcción total del mismo. Esta firmada la carta en Madrid el día 1 de Junio de 1892.

El día 5 del mismo mes, sin más demora se convoca sesión extraordinaria en el Ayuntamiento con sólo un punto en el orden del día; la carta de Doña Crisanta. Por lo hermosa que es la transcribo entera tal como la recogen las actas de sesiones:

“Agradecida a las bondades de la providencia que tanto me ha favorecido en ésta vida, queriendo honrar la sagrada memoria de mis buenos y queridos padres y presente el recuerdo de haber nacido, como toda mi familia, en esa villa; he acordado construir en la misma de nueva un edificio que bajo la advocación de San, Víctor Peñasco y Otero, sirva a la vez de hospital y asilo de refugio para enfermos y ancianos pobre de ambos sexos de mi pueblo natal.

Edificio que en terreno adquirido por mi y costeado de mi cuenta, regalare a ese Ayuntamiento que V. S. tan dignamente preside, y cuyas obras han de ser ejecutadas y dirigidas exclusivamente por mi sobrino D. Laureano Campos y Moreno, sin más intervención  que las instrucciones que yo le dicte.

Si ese Ayuntamiento quiere honrarme aceptando el ofrecimiento que le hago, le donare de forma legal el expresado edificio para que siempre y perpetuamente sea de su absoluta propiedad, sin resérvame patronato ni derecho, salva la condición de que nunca pueda ser enajenado por ningún motivo, y la de que dicho Ayuntamiento se obligue amueblarle (si yo tuviere gusto de regalar algo de mobiliario sería un acto completamente voluntario) y costear los gastos que los enfermos y asilados ocasionen con sujeción al reglamento que libremente ese Ayuntamiento establezca; bien entendido sin embargo, que, llegado el momento de que por cualquier causa, hubiera de cesar el Municipio en el Mantenimiento y cuidado del referido hospital-asilo, el edificio tal y como entonces se hallare, volverá a ser de mi propiedad o de quien mi derecho representare.

Ruego a la Corporación que V.S. con tanto acierto preside se sirva acordar y comunicarme por conducto de mi expresado sobrino señor Campos, su resolución definitiva. Dios guarde a V. S. muchos años.”

Acabada la lectura tomó la palabra el Alcalde en estos términos que el Secretario, a pesar de la prosa oficial y fría en que redacta, consigue trasmitir la emotividad del momento:

“Dispensarme, señores, que después de oír la lectura del escrito que el Secretario del Ayuntamiento acaba de dar; me muestre emocionado de júbilo y obedeciendo al natural impulso de mi corazón Hayáis de permitirme algunas aunque muy pocas palabras encaminadas al elogio que merece la señora que lo suscribe Dña. Crisanta Moreno, viuda de Peñasco.

En verdad, Sres., que actos de esta índole no necesitan ser encomiados porque hace tanto honor a la persona que lo motiva como merito tienen los fines a los que van dedicados; y como el objetivo que lleva el sentimiento caritativo, parece ser tiene algo de providenciales; y me expreso así porque cuando en la sesión presente propiamente manifestaros, que estado próxima a cumplirse la cesión que los dueños de la casa-asilo de ésta villa, tiene hecha a favor de los ancianos pobres acogidos en la mencionada,  debía pensar  el Ayuntamiento en la idea de adquirir o edificar otra que reuniera la comodidades  necesarias para dar hospitalidad a los referidos; se presenta a la deliberación del Ayuntamiento que me honro de presidir la instancia antedicha suscrita por la hija de ésta población Ilma., Sra. Doña, Crisanta Moreno Martínez la cual solicita la oportuna concesión para llevar a efecto por cuenta propia (el) referido establecimiento benéfico o Casa-Asilo donde tenga albergue el desvalido.

En primer término cumple a mi deber quede consignada mi completa conformidad en cuanto en la misma se halla escrito; y en segundo exponer; que si la beneficencia particular ha tenido en ésta población historia tan honrosa, no obstante hallarse instituida con fecha muy reciente, como que puede decirse que nació al calor del sentimiento caritativo perenne siempre en la siempre en la misma pero despertado en el año inmediato anterior en que recibió más vida y desarrollo al advenimiento de las hermanitas de los pobres, que con sus actos inimitables  de ejemplo, han contribuido al fundamento de una institución benéfica particular, siempre útil,  siempre loable; la tiene hoy doblemente al venir un alma generosa hecha cristiana en la pila bautismal de la única Parroquia de ésta villa de donde es natural, a construir a sus expensas un nuevo Hospital-Asilo refugio de los pobres ancianos destinados a remediar dolencias de la humanidad, a proteger piadosamente al necesitado e impedido, enalteciendo y perpetuando hechos históricos, insignes memorias que resultan naturalmente de caridad, del profundo amor al bien y del alto espíritu de protección al infortunio por la esperanza que sustenta y por la fe que le anima en llevar la idea de su ardiente caridad a todas las esferas, a todos los dolores, para legar a las edades que hayan de sucederle, el fruto inagotable de su prodigioso celo y de su incomparable amor hacia el necesitado,  en términos que su memoria será siempre bendecida en éste pueblo por todos los que reciban el bien, y por todos los amen a los pobres y a los ancianos. En este sentido y por las indicadas virtudes que adornan a la Sra. Dña. Crisanta Moreno, cumplo gustoso un deber, consignado en este acta el testimonio más acendrado de expresiva gratitud”.
Primera foto que se conoce del Hospital-Asilo

Tras estas palabras y con la unanimidad de los asistentes se tomaron los siguientes acuerdos:

“1º, Dar las gracias a Doña, Crisanta Moreno por generoso ofrecimiento, que queda aceptado en todas sus partes.

2º. Sacar testimonio de ésta sesión y con la copia de la instancia de la señora donante formar un álbum donde firmen todos los vecinos que así lo deseen para regalarlo a Doña Crisanta como testimonio de agradecimiento de cariño y profunda consideración.

3º. Fijar también copia fotográfica de la solicitud y sesión en los locales del Ayuntamiento, Juzgado municipal y hospital-asilo.”

Las obras, que empezarían en seguida, estaban terminadas en 1893. Y consta que el 27 de Noviembre de ese año, Doña Crisanta lo pone todo en manos del Ayuntamiento en las condiciones que se han pactado. La comunicación dice que el edificio ya puede ser ocupado. Pero el Ayuntamiento responde que no puede resolver tan rápido pues la Corporación,  para oficializar el hecho, tiene que recibir autorización de la Superioridad.
Se acuerda por tanto que una comisión vaya a Ciudad Real para activar definitivamente el tema. Esta gestión ante el Gobernador Civil de la Provincia, resulto favorable  aceptando la donación de doña, Crisanta, (sesión del 15/01/94) por tanto que se escriba inmediatamente a Dº. Estaban Campos, el sobrino, comunicándole la noticia y para que “interponga su influencia y pueda tener efecto la aceptación lo antes posible”. Todavía sin embargo hay que salvar un nuevo obstáculo; tiene que resolver en última instancia el Ministerio de Gobernación. Una nueva comisión se desplaza a Madrid para instar la pronta resolución del asunto. Era ya el mes de febrero de 1894 y por fin todo estaba ya en regla. Esta es la fecha probable del estreno del Hospital-Asilo.

Pero hay que subrayar, sin embargo, que las hermanitas de los Ancianos Desamparados estaban en Tomelloso desde el 11 de Febrero de 1891, antes incluso de la oferta y donación de Dña. Crisanta. Ellas habían solicitado a través del Ministerio de Gracia y Justicia venir a Tomelloso, cosa que se les concedió. Y se instalaron  provisionalmente en una casa de la calle Independencia alquilada a D. Francisco Serna, que luego el mismo reclamo. Las autoridades Municipales tuvieron entonces que decidieron nuevo emplazamiento  para construirlo y pareció lo mejor hacerlo en los terrenos del Cementerio viejo (la actual glorieta). El Ayuntamiento como recogen las actas de los plenos, solicito del “del vicario Parroquial” la donación del dicho Cementerio a lo que la Parroquia accedió gustosamente.
Hay un relato que recogen las páginas del libro de la fundación de la casa de Tomelloso que guardan las Hermanitas:

“…Se accedió, y el día 11 de febrero del mismo año 1891, pasaron de la casa de Alcázar, Sor Antonia de la Natividad y Elisa de San Rafael, las cuales quedaron ya allí para arreglar la casa antes de que fueran las demás hermanas que habían de formar la Comunidad.
Fueron recibidas con mucho entusiasmo por los vecinos del pueblo la casa pequeña alquilada, pero pronto dicen se hará obra y arreglara más local. Lo que sí han colocado es un pequeño Oratorio donde ya se celebro la primera Misa como inauguración de la casa.
De la casa matriz de Valencia ha venido Sor Máxima de Santa teresa, Sor Pilar de Santa Marta y Sor Patricia de Santa Francisca. Además de la casa de Valdepeñas, Sor Esperanza de Sam Juan Bautista y para los primeros días hasta tanto queden ya instaladas, Sor Prudencia de Santa Catalina, Superiora de la casa de Valdepeñas”. La autorización del Gobernador para que lo ocuparan tiene fecha del 25 de enero.


En la sesión ordinaria del Ayuntamiento de 13 de Mayo 1892, poco antes de la carta de Doña, Crisanta que hemos referido, se da cuenta a la Corporación de un escrito de sacerdote D. Félix Torres Rodrigo comunicando que pone en venta una era de su propiedad  situada en las afuera del pueblo, entre el camino de Santa María y la casa del Cura para construir en ella el Hospital-Asilo, pero al verificarse este inicial proyecto, es su deseo destinar su importe al que se proyecta por fin construir en el cementerio Católico Viejo (la Glorita).

Éste es el texto de D. Félix tal como está recogido en el libro de sesiones:
 “Se dio cuenta del escrito que el presbítero D. Félix Torres y Rodrigo ha presentado al Ayuntamiento en el que manifiesta; que la era situada a la salida de ésta población y calle de Feria, y entre los caminos vecinales de Santa María y el de la Casa del Cura,… adquirida por dicho señor Torres con el fin de construir en la misma un Hospital o Casa-Asilo; y no pudiendo verificarse la construcción  del expresado desea su enajenación para invertir su producto en el que se proyecte construir en el Cementerio Católico Viejo…. Los señores de la corporación acordaron por unanimidad acceder a lo solicitado por D. Félix Torres, teniendo en cuenta… el objetivo al que han de ser destinados los productos de la referida era, que por ser para un fin tan benéfico merece la aprobación y aplauso de éste Ayuntamiento.”

Todo éste articulo ésta sacado en su integridad del libro de D. Antonio Jiménez Crespo, La Apasionante Vida de Dña. Crisanta Moreno, el cual recomiendo de leer, ningún Tomellosero que se precie de ser, tiene que saber la verdadera y trágica Historia de ésta buena, Caritativa,  bondadosa y benefactora Señora.

LA HISTORIA SEGUIRÁ

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